miércoles, febrero 28, 2024
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Temporada 1980/81. Real Zaragoza 1-6 Real Murcia. Una victoria de récord

El Real Murcia jugará su tercer partido de pretemporada ante el Real Zaragoza, en un encuentro que nada tendrá que ver con el que disputaron ambos equipos el 18 de enero de 1981, el cual terminaría siendo histórico para el conjunto pimentonero.

En vísperas del partido amistoso de pretemporada entre el Real Murcia y el Real Zaragoza, que se disputará este martes 25 de julio en Pinatar Arena, recordamos con satisfacción uno de los partidos más destacados de la historia del club pimentonero, que precisamente fue contra el próximo rival grana en este periodo de preparación.

Y es que, era la temporada 1980/81, concretamente el 18 de enero de 1981, cuando el Real Murcia logró una histórica victoria por 1-6 ante el Real Zaragoza, consiguiendo así la máxima goleada del equipo fuera de casa en Primera División en toda su historia.

Aquella hazaña, dirigida por el entonces entrenador grana, José Antonio Irulegui, fue un hito para el club, que enfrentaba un panorama incierto tras empatar en casa ante el Salamanca y llegar penúltimo en la clasificación. Sin embargo, el brasileño Gilberto Alvés, conocido como Toro Gil, que jugaba su segundo partido con la casaca murcianista y Martín Abad lideraron una actuación excepcional, anotando tres goles cada uno, en lo que sería un hecho que pasaría a la historia.

El estadio La Romareda, campo ajeno, fue testigo de un recital de los delanteros del Real Murcia, que se impusieron con autoridad a Zubeídía, el portero del Real Zaragoza. Aquel emocionante encuentro, dirigido por el árbitro gallego García de Loza, no solo dejó una gran impresión en la afición murciana, sino también en el propio árbitro (que entonces podían hacer declaraciones sobre los partidos), quien elogió la técnica y olfato goleador del brasileño.

«Me ha asombrado. ¡Qué futbolista! Tiene una técnica fenomenal y es muy difícil de marcar. He visto pocos jugadores de su clase»

Raúl García de Loza – Árbitro del Real Zaragoza – Real Murcia

La histórica victoria tuvo un impacto significativo en la capital del Segura, con cientos de aficionados recibiendo al equipo al día siguiente con festejos y llenando las colas para conseguir entradas para el próximo partido contra el Real Madrid, que llenaría a La Condomina en un partido que se recuerda como uno de los encuentros con mayor asistencia en toda la historia de La Condomina y que terminó con empate a 1.

Aunque han pasado más de 40 años desde aquel memorable triunfo, los seguidores más veteranos del Real Murcia aún recuerdan con satisfacción aquel momento, pero para los que no pudieron vivirlo, dejamos la crónica íntegra de aquel encuentro en el Diario Línea.

Temporada 1980/81. Real Zaragoza 1-6 Real Murcia. Crónica

Supertriunfo del Murcia en la Romareda: 1-6

Abad y Gil, a tres goles por cabeza, materializaron el escandaloso resultado

El Real Murcia ha tomado esta tarde un gran respiro para su futuro en la competición liguera.

Hasta hoy parecía que la suerte le había sido adversa en sus desplazamientos, pero esta tarde en La Romareda ha cosechado un gran triunfo que merece su refrendo en un futuro inmediato caso de que el equipo mantenga las cualidades de conjunto, esfuerzo y efectividad que ha evidenciado ante el equipo zaragocista, al que ha doblegado sin compasión porque supo sacar provecho de todas sus bazas y porque jugó un partido serio y sobrio, tanto en el planteamiento como en el sereno desarrollo de las aptitudes y cualidades tanto técnicas como físicas de todos sus jugadores.

Y un dato más para la historia: Hacía más de un cuarto de siglo que el Real Zaragoza no perdía en su feudo, y en encuentro de Liga, por un resultado tan adverso.

La última ocasión se produjo por la década de los 50, cuando el Atlético de Madrid venció por 0-5 cuando el equipo maño jugaba en el viejo campo de Torrero; en el actual campo de La Romareda nunca hasta hoy se había producido un resultado tan claro y en contra para los colores blanquillos.

Irulegui, el entrenador murciano, había sido claro la víspera del encuentro, y había adelantado: «Lucharemos para dejar aquí el mayor número posible de negativos» y a fuer de ser sinceros que las cosas han venido a darle la razón por que los hechos han dejado bien claro que el equipo se hacía acreedor a la victoria en razón directa de sus pronunciamientos futbolísticos (y es que el Real Murcia no es que no se entregara en ningún momento al equipo local sino que le superó, lo apabulló y acabó por infringirle una severa derrota que no admite justificante alguna.

Bien es cierto que el equipo maño, carente de ideas siempre, torpe y excesivamente fallón en defensa, dio muchas facilidades al visitante, pero tampoco es menos cierto que los pimentoneros trabajaron su fuerte y, sobre todo, supieron sacar el mejor fruto a sus acciones.

De salida ambos equipos plantearon similares tácticas, con un falso 4-3-3 con Amorrortu del lado zaragocista en tareas de centro del campo jugando una baza de falso extremo, mientras que en el Murcia, García Murcia hacía lo propio, sacando de zona hábilmente a Oñaederra, con lo que la defensa local quedaba un tanto desguarnecida por el lado derecho, por el que una y otra vez los contragolpes visitantes encontraban camino propicio. No cayeron en el mismo error los de La Condomina, porque los laterales vigilaron siempre la zona, sin tener en cuenta la permuta de posiciones de los puntas blanquillos.

En principio, pareció que los zaragocistas iban a adueñarse de la situación por completo, pues la defensa murciana se mostró algo imprecisa en los primeros minutos del lance, pero una y otra vez quedaría en simple espejismo sobre todo porque la línea de retaguardia visitante demostró serenidad, eficacia y resolución en todo momento.

En el primer minuto de partido, Modesto recoge un rechace en corto de la defensa murciana para pasar a Alonso, pero antes de que éste lacne a puerta y marque tras dar el balón en el poste izquierdo de la meta defendida por Echevarría, el señor García de Loza señala fuera de juego que el juez de línea correspondiente parece no haber visto porque no llegó a levantar su banderola.

Después sobre el terreno todo sería coser y cantar para el Real Murcia, que poco a poco fue serenando definitivamente su juego y minando la escasa moral zaragozana, para aprovecharse una y otra vez de los continuos errores sobre todo defensivos, en los que incurrían los de la capital del Ebro.

Hasta el descanso, los errores blanquillos se sucedieron en igual medida que los murcianos se crecieron en todas las acciones, sobre todo en las defensivas, con rapidez y peligrosos contragolpes que llevaban de cabeza a la nerviosa defensa, además de imprecisa y muy fallona línea de retaguardia en la que el guardameta Zubeldía se destacaba por sus acciones defensivas, pero negativas, llevando más el nerviosismo a todos sus compañeros.

A falta de cinco minutos para concluir el primer periodo, Alonso volvería a marcar en fuera de juego, esta vez claro, después de un pase de Valdano, pero cuando el marcador señalaba 0-2 sobre el verde tapiz mandaba la mejor disposición individual y como conjunto del Real Murcia, con una efectividad del cien por ciento.

Tras el descanso las cosas no iban a varias sustancialmente, ya que en el minuto 4 de la reanudación daba un nuevo aviso de peligrosidad tras una gran jugada del brasileño Gil, con envío en profundidad a García Murcia, ante el que se lanza a sus pies y fuera ya del área el portero local, realizando la única acción meritoria propia de todo el encuentro salvando lo que parecía un nuevo gol.

Más tarde, a los dos minutos, tuvo el Zaragoza la mejor ocasión para sus colores, en un remate de Alonso, de cabeza, a una falta sacada por Belanche, pero el seguro guardameta Echevarría envía a córner por encima de su larguero en una espléndida intervención.

Lo demás fue una repetición de lo acontecido antes: el equipo murciano mantuvo su orden, sus ganas de lucha, su esfuerzo de conjunto, resolutividad y eficacia para seguir estirándose en rápidos contragolpes, superando en todos y cada uno de ellos a los defensores locales, marcando sus nuevos sucesivos tantos que pudieron sumar en mayor número, caso de haber insistido más en sus acciones ofensivas porque el equipo local estaba en las cuerdas, entregado, sin moral, con la guardia baja, totalmente a merced del rival que ponía en evidencia la nula consistencia de la línea de defensores maña, en la que se sucedieron siempre los errores y fallos garrafales en un compendio de hechos negativos con aureola de auténtico ridículo.

Así las cosas, queda bien caro que en La Romareda hubo un solo equipo: el Real Murcia, porque su adversario fue mera caricatura de tal, mientras se sucedían fallos y nerviosismo por la ineficacia suya y la eficacia de sus oponentes.

El Real Murcia pues, mereció el triunfo, que aún pudo ser mayor, estuvo a punto de machacar a un Real Zaragoza, desconocido respeto a aquel que tan felizmente comenzó la Liga esta temporada.

El Murcia resta hoy dos negativos y sus esperanzas renacen mientras que el Zaragoza ahora, con su -4 en su casillero, se ve peligrosamente amenazado en los lugares peligrosos de la tabla.

El Murcia debe ahora enmendar su camino tras este punto de arranque que significa hoy la victoria en campo maño.

El equipo pimentonero ha sido esta tarde un bloque compacto en el que por líneas no ha habido excesivas imprecisiones en cuanto al rendimiento, pero sí es necesario hacer especial mención de la inmejorable efectividad, tanto defensiva como ofensiva; es decir, los dos puntos primordiales de cara a atisbar un prometedor futuro; puede ser la nueva época murciana.

Ficha Técnica Real Zaragoza 1-6 Real Murcia

Real Zaragoza: Zubeldía, Oñaederra, Camus, Zayas (Valdano); Casuci, Güerri, Amorrortu, Pérez Aguerri, Belanche, Alonso y Modesto

Real Murcia: Echevarría, Picazo, Alabanda, Hignio, Rubiñán; Naharro, Ruiz, Lago (Capa); García Murcia, Abad (Sotelo) y Toro Gil.

Árbitro: Dirigió el encuentro el colegiado gallego García de Loza. Regular. En un partido que no le planteó excesivas dificultades, por la actuación de todos los jugadores, tuvo demasiados errores, tanto de apreciación como en el orden técnico. En las bandas también estuvo mal ayudado, Hubo amonestaciones para los jugadores murcianos Ruiz e Higinio, por protestar y para Rubiñán por juego peligroso; para los del Zaragoza a Casuco por cortar la trayectoria del esférico con las manos.

Goles:

0-1. A los 22 minutos del primer tiempo, Alabanda protagonizó una gran jugada por la izquierda de su ataque, junto a la línea de banda, y arrancando desde un par de metros antes de llegar a la línea divisoria de su terreno, culmina con un envío en profundida sobre Abad, quien libre de marcaje y camino del portal blanquillo dispara por raso, ante la salida de Zubeldía, desde el vértice del área grande, inaugurando así el marcador.

0-2. Cuatro minutos después, Alabanda saca una falta desde la altura de la línea de medios local, que Camus despeja de cabeza en corto a los pies de Gil, quién sin oposición de potente derechazo desde el mismo borde del área grande bate al guardameta maño irremisiblemente.

0-3. A los siete minutos del segundo tiempo. Abad combina con Gil, junto a la banda por el lado izquierdo del ataque murciano, saliendo sorprendentemente de su marco para cortar el avance murciano el guardameta Zubeldía, a quien supera el jugador brasileño a la altura de la línea del centro del campo local, disparando a continuación sobre la desguarnecida portería a la que llega Casuco para, sobre la línea misma de meta, detener el esférico con las manos, lo que le vale la tarjeta de amonestación y el penalti claro en contra de su equipo, que tira Abad y marca por la misma escuadra izquierda del marco defendido por Zubeldia.

0-4. Un solo minuto más tarde y en pleno desconcierto maño, Naharro envía en profundidad a Abad, en claro fuera de juego, un par de metros por delante de la línea divisoria central del terreno.

Ni el juez de línea ni el árbitro se percatan de dicha situación ilegal que aprovecha muy bien Abad para irse en solitario hacia la puerta local, que bate junto al poste derecho de certero disparo.

0-5. A los trece minutos del segundo tiempo, una ingenua acción entre dos defensores maños permite a Gil quitarle el balón a Amorrortu para irse él en solitario y batir al guardameta de tiro por raso

1-5. Cuatro minutos más tarde, Pérez Aguerri saca un corner a la derecha de la portería defendida por Echevarría, cabecea Alonso y rechaza en corto un defensor murciano, lo que permite a Camus, de cabeza, marcar desde muy cerca el único tanto de su equipo.

1-6. A los veintisiete minutos, Ruiz, en una genial jugada supera la entrada de dos defensores contrarios enviando a continuación hacia la demarcación de Gil, en el centro mismo del ataque murciano, para que el brasileño, con la izquierda, bata desde fuera del área por última vez al apabullado cancerbero zaragocista.

Vídeo del resumen del Real Zaragoza 1-6 Real Murcia de la temporada 1980/1981

Real Zaragoza 1-6 Real Murcia

Portadas de los periódicos murcianos tras el Real Zaragoza 1-6 Real Murcia del 18 de enero de 1981

La Verdad de Murcia, 20 de enero de 1981
Hoja del Lunes, 19 de enero de 1981

Ilustraciones Gráficas del Real Zaragoza 1-6 Real Murcia

En aquella época era muy habitual que después de cada partido los dibujantes de cada periódico dibujasen una viñeta con lo más significativo del partido

Angelo 81 en el Diario La Verdad
Baldo en el Diario Línea
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